22.9.13




Anoche pasé frío y me desenamoré un poco. 
Anoche pasé frío y fui poeta. 
Anoche, mientras mi carne se helaba 
y mi alma en mi cuerpo se escondía, vi como mi amor para ti 
era un juguete pasado ya de moda que ya nada valía. 
Cualquier amanecer echarán  al viejo juguete de mi amor a un carro de basura, 
y alefándose en la amarga soledad oirá al carretero dar palos a su mula 
que todo se lo da por un poco de paja  y, a veces, pochas uvas. 

Y estaré allí donde ya nada vale nada  hasta que algún día una dulce gitanilla, 
con mocos y pecas en la cara, limpie con su manga grasienta 
la suciedad que la sociedad pegó a mi alma;  

y volveré a ser un juguete reluciente de amor y de alegría. 

¡Que importa que me engañes si luego me sonríes! 
¡Qué importa ser poeta o ser basura! 
Anoche pasé frío en el cuerpo y en el alma... 
Anoche pasé frío y quedó mi libertad de amor helada

No hay comentarios:

Publicar un comentario

.

.